
¡Fiesta de los anfitriones! Canadá trituró a Catar y Suiza brilló en un jueves a puro gol
La segunda fecha de la fase de grupos del Mundial 2026 se puso en marcha con marcadores abultados.
La Hoja de Maple firmó una goleada histórica frente a su gente, los helvéticos pisaron firme en Los Ángeles y Sudáfrica le amargó el festejo a República Checa.
La Copa del Mundo 2026 pisó el acelerador con el inicio de la segunda vuelta para las zonas A y B. En una jornada cargada de emociones, tarjetas rojas y goles de todos los colores, los seleccionados anfitriones volvieron a demostrar el peso de su localía y empezaron a definir el destino de sus respectivos grupos de cara a la clasificación.
Paliza histórica de Canadá ante Catar (Grupo B)
El BC Place Stadium de Vancouver fue testigo de una exhibición que quedará grabada en los libros. Canadá vapuleó por un categórico 6-0 a Catar y consiguió la primera victoria de toda su historia en una cita mundialista de mayores. El conjunto norteamericano borró de la cancha al campeón asiático desde el arranque. La tarea se le facilitó notoriamente a los locales debido a la indisciplina qatarí, que sufrió las expulsiones directas de Homan El-Amin y Assim Madibo. Con dos hombres de más, la Hoja de Maple no tuvo piedad y cerró una goleada brutal que lo catapulta provisionalmente a lo más alto de su sector.
Suiza sacó chapa en el complemento frente a Bosnia (Grupo B)
En el SoFi Stadium de Los Ángeles, Suiza destrabó un partido bravo y terminó goleando 4-1 a Bosnia y Herzegovina. Durante más de una hora, la muralla bosnia aguantó los ataques con orden, pero el ingreso del joven Johan Manzambi rompió el libreto: el atacante anotó a los 74 minutos y luego estiró la cuenta sobre el final. Tras la expulsión de Tarik Muharemovic, los helvéticos ampliaron la cuenta por intermedio de Rubén Vargas y un penal definitivo de Granit Xhaka. Amar Mahmic decoró el descuento para los bosnios en tiempo de adición.
Sudáfrica rescató un empate agónico ante República Checa (Grupo A)
La actividad del jueves comenzó en Atlanta con un intenso empate 1-1 entre República Checa y Sudáfrica. El combinado europeo se adelantó de forma tempranera a los 6 minutos gracias a una gran definición de Michal Sadílek. Los checos replegaron sus líneas para defender la ventaja, pero pagaron caro el asedio africano sobre el final: a los 83 minutos, el árbitro cobró una mano penal en el área y Teboho Mokoena cambió la pena máxima por gol para sellar las tablas finales, rescatando un punto que mantiene a ambos elencos con vida.