
Luz verde con "letra chica": El Gobierno aprobó la fusión Telecom-Telefónica pero exige un fuerte ajuste antimonopolio
La Autoridad Nacional de la Competencia autorizó la millonaria compra de la filial argentina de Telefónica por parte de Telecom.
La mayor operación del mercado de las telecomunicaciones en Argentina de los últimos años entró en su fase decisiva. Este jueves 18 de junio, la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) aprobó formalmente la compra de Telefónica Móviles Argentina (Movistar) por parte de Telecom Argentina (controlada por el Grupo Clarín y el fondo Fintech). No obstante, el dictamen llegó acompañado de fuertes exigencias estructurales que forzarán a la compañía a achicar drásticamente su tamaño antes de unificar las operaciones.
La transacción, que había sido pactada inicialmente por las empresas a principios de 2025 por una suma de US$ 1.245 millones, se mantenía frenada debido a las regulaciones vigentes y el riesgo inminente de un monopolio. De acuerdo con las estimaciones de los organismos de control, de haberse aprobado la fusión sin restricciones, el nuevo conglomerado habría pasado a controlar de forma directa más del 70% de los servicios de conectividad en todo el territorio nacional.
El plan de desinversión que le impusieron a Telecom
Para mantener el equilibrio del mercado y "resguardar la competencia efectiva en beneficio de los usuarios", el Tribunal de Defensa de la Competencia dispuso una serie de condiciones innegociables:
- Éxodo de usuarios móviles: Telecom estará obligada a ceder 6 millones de clientes de telefonía celular a un nuevo competidor del sector, distribuyéndolos estratégicamente entre el AMBA, la Región Norte y la Región Sur.
- Devolución de espectro: La firma combinada tendrá que entregar 130 MHz del espectro radioeléctrico excedente para que sea disponibilizado a otras compañías del mercado.
- Corte en Banda Ancha: Deberá desinvertir más de 200 mil abonados de internet fija en aquellas ciudades y localidades residenciales donde su participación consolidada supere el 50% del mercado.
- Apertura de infraestructura: Estará obligada a garantizarle al nuevo operador competidor el acceso a sus redes e infraestructura asociada por un período de dos años.
Reacciones cruzadas e impacto en el mercado
Con estas medidas restrictivas, el Gobierno nacional aseguró que la participación de mercado de la megaempresa fusionada descenderá del 70% proyectado a un 50% global. Desde el entorno de Telecom criticaron con dureza la resolución oficial, calificando las obligaciones de desinversión dictadas por el tribunal como "excesivas" y perjudiciales para los planes de inversión tecnológica en infraestructura.
Por el contrario, diversos especialistas del sector de las TIC tildaron las condiciones de "suaves" y consideraron que la salida definitiva del gigante español Telefónica de la región —que ya se había retirado de mercados como México, Perú y Colombia— le termina abriendo un escenario de consolidación sumamente beneficioso para el negocio de Telecom a largo plazo.